REC Paco Plaza y Jaume Balagueró son de los pocos directores adscritos al género de terror y fieles a él en su filmografía, llegando a madurar con cada film y jugar con las convenciones y características del género. Los dos directores se han juntando para realizar un ejercicio de estilo en donde poder refrescar y renovar el anquilosamiento actual del género de terror.
Para ello han regresado al estilo que germinó “El proyecto de la Bruja de Blair”, es decir, dar testimonio de una historia a través de una estructura de falso documental, donde la cámara en mano y sus planos mareantes y su proceso de proyección de la realidad a tiempo real son los ingredientes más importantes. Así se traza una línea de la historia más realista, en donde se intenta crear una ambientación de horror lo más concisa posible.

REC nos sitúa en la piel de unos reporteros televisivos, que tienen que grabar para su programa el día a día de una noche cualquiera de los bomberos.
Ángela es la reportera (interpretada por Manuela Velasco) y el cámara Manu (Ferrán Terraza) y su reportaje no es gran cosa debido a la tranquilidad que tiene el parque de bomberos. Hasta que se recibe una llamada de alerta y se van raudos en el coche de bomberos hacia la finca donde se ha realizado la llamada. Allí se verán envueltos en una pesadilla, quedando encerrados en la finca los reporteros, una serie de bomberos, vecinos y policía e intentando sobrevivir a la situación de horror que les toca vivir.

Al igual que la magnifica “Behind the mask” del 2006, que intenta renovar el género con bastante éxito y jugar con su metalenguaje, a base de otro falso documental de unos periodistas amateurs que tratan de entrevistar y seguir las vicisitudes de un asesino en serie clavado a Jason Borges, siempre cámara en mano, REC -que viene precedida con una serie de premios y gran aceptación en el festival de Sitges de este año-, es otra forma refrescante de intento de renovar el género con ese estilo de falso documental, donde la cámara es nuestra protagonista, nos da la información de lo que acontece, todo lo que no está delante de la cámara nunca lo vemos.

Como en toda buena canción de post-rock, la película empieza siendo tranquila, sencilla y amable, pero poco a poco va aumentando su intensidad hasta llegar a momentos complejos y de frenética tensión, llegando a su paroxismo en los magníficos últimos veinte minutos de plano secuencia. Balagueró y Plaza con su experimento han realizado una magnifica película de género, donde sus inquietudes de renovar el estilo de hacer una película de terror (actualmente sin ideas y en crisis) es todo un éxito. Todo ello sin olvidarse de la tensión, el horror sin concesiones en todo el metraje de la película.

Además el retrato costumbrista del amplio cartel de vecinos de la finca esta bastante logrado. A través de la reportera conoceremos la típica pareja de abuelos de cualquier finca, inmigrantes y la tensión e incomprensión con otros vecinos de la finca, el típico y bonachón presidente de finca, etc. Todo este ambiente de realidad reflejado por la cámara está bien intercalado en la trama y redondea la historia.

Así pues, REC es un gran acierto, siendo la mejor película de terror del año, y que reaviva también el triste panorama de cine de género en España. Con su arriesgada propuesta y explotando facetas no desarrolladas desde “La Bruja de Blair”. Ahora queda ver su coetánea y que guarda bastante similitud, tanto en su marketing como en su estructura fílmica: “Cloverfield”, película donde otra cámara (en este caso casera) graba y nos muestra el horror (en este caso cambia la finca por una ciudad) que más que verse se palpa.
Por cierto, REC tendrá su remake americano muy pronto llamado "Quarantined".

Comments (8)

cassandra Novela del gran conocido Neil Gaiman escritor de ciencia ficción y fantasía. Su creación más famosa es la serie de historietas de “Sandman” pero no podemos olvidarnos de Neverwhere, American Gods, Los hijos de Anansi, etc. También por sus colaboraciones con Alan Moore.
 
La historia transcurre en un mundo mágico llamado Faerie lleno de seres fantásticos y mitológicos como las hadas, brujas y otros como seres hechizados que no pueden romper su hechizo hasta que una serie de acontecimientos en cadena sucedan.

Esta es la historia de Tristan Thorn un joven de Muro, pueblo vecino del reino de Faerie, el cual esta separado solo por una pared con una abertura siempre vigilada para que nadie entre al mundo mágico, solo cada 8 años cuando se celebra un mercado se puede entrar. Tristan que por el gran amor de una joven aldeana de nombre Victoria Forester, es capaz de abandonar su aldea y adentrarse en un mundo diferente donde parece no desencajar mucho…

Tristan Thorn promete a Victoria que por ella haría cualquier cosa prácticamente imposible y así es, pues le promete una estrella que cae del cielo.
Durante el viaje de búsqueda de la estrella conocerá a muchos seres mágicos que le ayudaran como  Johannes Alberic capitán de un barco cazarelampagos, Semele una bruja vieja vendedora ambulante, un unicornio, un ser desconocido peludo que le dará unos objetos mágicos, animales y árboles encantados.

Pero Tristan no es el único que busca la estrella pues hay dos grupos más, la bruja  Lilim que la necesita para recuperar la juventud junto con sus hermanas y los señores de Stormhold que son capaces de matar a sus hermanos por llegar a ser rey absoluto de todo el mundo mágico de Faerie.

El libro me ha gustado bastante, ya que para no variar Neil G. nos describe muy bien el ambiente que rodea al personaje y nos adentra en la gran aventura de Tristan.
Además nos demuestra que a veces somos capaces de prometer lo imposible para tener a la mujer deseada, sin pararnos a pensar en que sucederá si lo conseguimos, pero claro esto solo es una historia.

Podría ser un poco más larga la historia, con algunas  aventuras más, vividas por Tristan, que simplemente nos resume en unas líneas.

Comments (0)

H.R. Giger en Valencia

Written by Dylan's Dog in Miscelánea

Giger contempla su obra en Valencia

El estilo de Giger definitivamente no va conmigo. Su estilo que consiste en una mezcla de representaciones de cuerpos humanos mezclados con máquinas, descritas por él como Biomechanical, no es precisamente de mi agrado, sin embargo hay que acercarse a su estilo para entender la concepción de la criatura Alien y parte de sus decorados por los que ganaría un Oscar. Hay que señalar que Giger sufre de un transtorno del sueño denominado Terrores Nocturnos (pavor nocturnus) y que comenzó a realizar sus diseños como una terapia.

El trabajo para la criatura, sólo por ver la cabeza original utilizada durante el rodaje ya merece la pena la exposición, parte de trabajos anteriores como Necronomicón V. En la Universitat Politècnica de València, disponemos de una pequeña exposición entre las que podemos ver tanto originales como copias de sus trabajos entre las que también encontramos Birth Machine, en escultura o simplemente en la serie Niños Atómicos, o Harkonnen Capo Chair.

Desde luego que se trata de una visita que no olvidaréis y, por supuesto, no dejéis de visitar el libro de firmas dispuesto a la entrada, es tremendamente divertido.

Comments (5)

cassandra Dicen que es una de las pelí­culas más flojas de Woody Allen, pero considerando que si tienes la costumbre de lanzar al mercado una cinta al año, lo más probable es que no siempre los diálogos, los actores o la dirección vaya a salir perfecto.

De Allen, hemos reseñado Melinda y Melinda y Scoop. De ellas, la más floja es Scoop, aunque ésta le seguiría a la zaga. Si bien en Scoop aparecí­a el director y actor, no es así­ en el Sueño de Casandra por lo que se pierde el golpe humorístico que Allen se reservaba. Tal vez tratando de dar el golpe de efecto que consiguió dar en Match Point. Sin embargo, aquí ni los actores ni los diálogos son de lo más conseguido, a pesar de que sigue existiendo cierto regusto a Allen durante toda la cinta.

De los dos actores principales, Colin Farrell, sobre el que cae la mayor carga dramática, está tan sólo correcto, mientras que Ewan McGregor, si bien está mucho más en su sitio, no consigue enderezar la situación de dos hermanos con sendos aprietos que deben tomar la decisión más grave de su vida.

Por supuesto que la historia resulta a todas luces creíble, el aprieto monetario del mayor de los hermanos junto con los sueños de grandeza del más pequeño se convierten en su pesadilla y entran dentro de un cí­rculo amoral que llegará a su máxima expresión hacia el final de la película.

Los pequeños obreros que se dedican a sobrevivir durante sus vidas, se encuentran engullidos por los asuntos de un pez mucho más grande que les situará en un lí­mite que no se atreverán a cruzar, aunque no podrán evitar hacerlo cargando con todas las consecuencias que se deriven de ello. Sin embargo, los continuos devenires de los protagonistas llegarán a hacerse farragosos no permitiendo que la historia fluya con normalidad, lo que impacientará al espectador que esperará un poco más de chispa y menos introspección. Pero por supuesto que no dejamos de recomendárosla a pesar de todo. No está mal.

 

Comments (0)

Newport Folk Festival

Este año estamos asistiendo a un sinfín de publicaciones relacionadas con Bob Dylan, un cantante que hasta este momento se había diferenciado del resto de permitir la edición de materiales relacionados con él (Ya se trate de libros o incluso de conciertos) con cuenta gotas. Pero parece que desde que decidió comenzar sus memorias con Crónicas, una biografía sui generis, la veda se ha abierto.

Desde luego que hemos tenido gratas sorpresas como el excelente No Direction Home de Martin Scorsese o la reedición de Don’t Look Back, todos situados en la primera época, y tal vez por la trascendencia de la actuación de Dylan en el Newport Folk Festival de 1965 este DVD se nos hacía tremendamente atractivo. Es interesante, pero desde luego que sólo los fans del cantautor disfrutarán con él.

Es una copia en bruto de los materiales rodados durante 1963 a 1965, en los que vemos a un joven considerado ya una estrella y su rápida evolución. Si bien durante el primer festival su música es folk en estado puro, durante el segundo año el discurso ya ha cambiado, no se habla de Dios, de la familia, de la guerra (Temas principales de este estilo musical) y parece deslizarse hacia terrenos más banales con Mr. Tambourine Man. Por supuesto que el plato fuerte se reserva para el último año, 1965, en el que Dylan plantea un concierto completamente eléctrico. Él es el encargado de cerrar el festival para acabar abucheado tras Maggie’s Farm (para mí, una de las mejores versiones que ha realizado) y Like a rolling stone. Decepcionado, abandona el escenario tras 15 minutos de concierto y vuelve a él tras la súplica de que siga su actuación. Dylan retorna al escenario y dedica dos canciones más, de nuevo, Mr. Tambourine Man (Play a song for me) en clara referencia a los ruegos de la organización de que continuase y It’s All Over Now, Baby Blue a modo de despedida. Sólo una personalidad como la de él se hubiese atrevido a contestar a los abucheos con dos canciones con ese trasfondo y tal vez por ello ampliase mucho más su figura.

Por supuesto que el espectador que se acerque a la cinta desconocedor de esto puede que no alcance a entender lo que está sucediendo y es probable que de esto peque el documental, un metraje sucio sin entrevistas intercaladas, centrándose en lo que sucedió y se recogió entonces. Pero indispensable para los dylanófilos. Imprescindible.

 

Comments (0)