Hace ya un tiempo que ando rondado este libro de Philip K. Dick, al principio con reservas ya que no soy muy amigo del género del cuento, sin embargo tras encartarme Ubik, cuya lectura ha heredado Lúthien Merenwen, y habiéndolo regalado previamente, no me quedaba otra salida que comprobar qué tal se comportaba Dick en el género corto. Por otro lado, tengo que admitir que Philip K. Dick se ha convertido en uno de mis autores favoritos, por lo que espero que no me tengáis en cuenta algunas de las aseveraciones que voy a hacer aquí.
Desde mi punto de vista, esta recopilación realizada por el propio escritor, que se irá editando en España a un volumen por año (este año se publicó el número 2), no me ha desencantado en absoluto. Teniendo presente que la calidad de los cuentos sufre ciertos altibajos, algunos gustan más, algunos gustan menos, lo cierto es que en su conjunto son en su mayoría inquietantes y oscuros, lo que es lo que me gusta.
Personalmente, Roog, Más allá del wub, El hombre variable, La rana infatigable o El Rey de los Elfos son los relatos que mayor interés me han merecido, si bien es cierto que en su mayoría sus argumentos ya han sido muy manidos en la literatura y en el cine actual. Baste el ejemplo como curiosidad, del cuento La Paga sobre el que se basa la película Paycheck cuyo título no fue traducido pero que demuestra la influencia que el autor ha tenido en la ciencia ficción más allá de Blade Runner.
También he de agradecer la inclusión de las notas para cada uno de los cuentos que el autor escribió mientras preparaba la edición de su obra Cuentos Completos. Estas notas, además de incluir fecha de publicación y revista en la que la hicieron, nos permiten profundizar en su forma de crear historias y desarrollarlas. Afirma en algunas de ellas que tuvo que variar finales según el consejo de su editor para que no fuesen tan duros, sin embargo algunos de estos finales son muy tenebrosos, lo que no nos permite ni imaginar cuan oscuros habrían sido los otros.
Por otro lado, Los Infinitos o La Niñera nos muestra un Dick muy flojo que si bien desarrolla bien las historias, sus resoluciones son demasiado previsibles o en algunos casos ridículas. Pero como afirma Blake Doyle, Dick no quiere mostrar historias creíbles sino transmitir ideas, por lo que confiaré en su criterio para no desdeñarlas completamente.
En fin, un libro que se deja leer y que seguramente para los amantes de la Ciencia-Ficción debe de haberse convertido en lectura obligatoria. Yo creo que no desmerece el esfuerzo.