La canción de la entradilla de la serie Firefly, esa que los amantes de la Sci-Fi reciente ya se saben al dedillo, dice:
Take my love, take my landTake me where I cannot standI don’t care, I’m still freeYou can’t take the sky from meTake me out to the blackTell ’em I ain’t comin’ backBurn the land and boil the seaYou can’t take the sky from meHave no place I can beSince I found SerenityBut you can’t take the sky from me

De momento, en España, sólo hemos tenido oportunidad de ver la película Serenity que nació tras la cancelación de la serie en Estados Unidos como un intento de cerrar una historia que había ido ganando adeptos y que iba mejorando capítulo tras capítulo. Desde luego que Blake Doyle no dudó en convertirse a la religión de Joss Whedon en cuanto tuvo oportunidad de ver la película en el cine, puesto que "esta película hay que verla en el cine amigos". Parece ser que Blake se me ha convertido en un anti-Star Wars de la triología reciente, algo que no le voy a reprochar, puesto que la calidad cinematográfica de las últimas películas deja muchísimo que desear, pero soy humano.
Debido a su estreno en el mismo año que el último episodio de Star Wars, muchos han sido los que han intentado realizar una comparación entre una y otra, por supuesto que la balanza se decanta por Serenity a pesar de no ser una película redonda. Pero ni lo es la Venganza de los Sith, ni lo es Serenity y por ello las evaluamos entonces en igual grado.
En cualquier caso, voy a romper una lanza a favor de Serenity, cuyo lanzamiento en DVD en España es este mismo mes, ya que recupera muchas de las cosas que Star Wars ha ido perdiendo a lo largo del camino a favor de la espectacularidad y las peleas de sables láser. Podría decirse con justicia que básicamente, el capitan de la Serenity, Mal Reynolds, es un Han Solo y que la propia Serenity podría ser un Halcón Milenario, pero mientras que George Lucas apostó por diálogos de enamorados un tanto torpes, Whedon utilizó humor negro, mala leche y socarronarería para solventar su producto.
Por otro lado, en el mundo Firefly no falta un imperio y unos malos muy malos, además de locos, que nadie quiere oir ni mentar. También disponemos del elemento sorpresa, representado principalmente por River que a lo largo de la película se irá desgranando lentamente. En Serenity, no hay superpoderes que valgan al contrario que la Galaxia Lejana de Lucas, el Universo de Whedon está muy próximo representado por básicamente el mundo de hoy en día con curas que son asesinados ¡por el Gobierno! y prostitutas que ejercen sin ningún problema su profesión con el apelativo de "Acompañantes".
Así pues Whedon nos ofrece una sociedad futurista creíble, los efectos especiales se ajustan a las necesidades del guión, y no al revés, y las naves espaciales y su interacción están muy conseguidas. Me quedo con la batalla final de Serenity Reavens contra fuerzas de la Alianza de Serenity, qué le vamos a hacer.
Tu puntuación:


jejeje, me congratula que te guste firefly y serenity. Jejejeje, quien lo hubiera dicho.
You are my master, man!
jajaja, pues mal andas