Hard Candy fue la película triunfadora del festival de Sitges de 2005 y supuso una sorpresa. La dirección de Hard Candy decayó en el novato David Slade con gran acierto y el guión del experimentado en series televisivas Brian Nelson está medido sin pretensiones pero con gran eficacia.
La historia se centra en una chica de 14 años llamada Hayley y un fotógrafo de 32 años llamado Jeff. Dichos protagonistas mantienen una relación por el chat y tras varios flirteos quedan en un café para verse.
Allí mantienen un juego seducción, y finalmente Hayley va a casa del afamado y pederasta fotógrafo.
Una vez enseñada la casa a Hayley, la trama de la película da un vuelco y Hayley la niña modosita se transformará y hará pasar canutas la vida de Jeff, principalmente con torturas…
Como veis es la historia donde los tópicos se giran para sorprender, pero además lo hace con una acertada puesta en escena, principalmente centrada en numerosos primeros planos, dando importancia a los ojos y a los diálogos que establecen los protagonistas.
El escenario principal y único es la casa del fotógrafo, mantenido a raya y atado en una silla casi siempre. Descubriremos la psicología de Hayley centrada principalmente como el sentimiento de venganza hacia los pederastas.
Las situaciones que va dando la película son tensas y con un ritmo del suspense muy acertado, primando los diálogos y dándonos poco a poco información para montar el puzzle y las intenciones de ambos.
Por lo tanto no estamos con una película gore ni por el estilo (aunque hay una escena bastante escabrosa y tensa, clímax total de la película y a los hombres sobretodo les parecerá bastante escalofriante), sino centrada en el suspense con cuentagotas.
Pero Hard Candy contienen numerosas influencias de las que bebe: desde “La muerte y la doncella” en su estructura principal y en trama argumental, hasta de “Audition” en las torturas realizadas (incluso hay planos calcados de esta película).
Por otro lado, los actores están muy bien y logran mantener sus personajes con tanto primer plano. Patrick Wilson sufre con gran profesionalidad y las miraditas de Ellen Page (que la podéis ver en X-Men 3) son realmente terribles.
En definitiva, una película que da lo que pretende con gran eficacia y frescura, que si bien puede tener alguna fragilidad argumental (sobretodo en el final), no deja de ser una digna muestra del juego del suspense en el cine.

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La recomiendo encarecidamente y yo la hubiese puntuado un poquito mejor, pero desde luego mantiene la tensión hasta el último momento.
Interesante el debate interior que sufre el espectador. El pederasta es torturado y pensamos que la “mala” es la otra. Sin embargo, él está en su situación por querer aprovecharse de la niña, lo cual nos lleva a un debate contradictorio.
Obviamente, el guión tiene fuerza. La acción se centra casi exclusivamente en dos personajes dentro de un lugar cerrado y creo que los dos actores hacen un trabajo más que correcto a la hora de transmitir la fuerza de sus dos personajes.
Por cierto, Ellen Page tiene 18 años cuando rueda la película, aunque haga un papel de una niña de 14 años.
Tú que fuistes a Sitges, ¿ñe cayó algún premio Blake?
ejem, si al principio digo que gano en el festival…
Pues si… un películon entre AUDITION y LA MUERTE Y LA DONCELLA… aunque me sigue molando más KUNG FU SION
[...] es un poco forzada puesto que la protagonista, caracterizada por Ellen Page que pudimos ver en Hard Candy y en X-Men 3 (!), es mucho más madura y decidida que las adolescentes de 15 años [...]