Hace ya algún tiempo que escribí una breve reseña sobre el estupendo libro de Isaac Asimov Yo, robot. Como ya dije entonces, el libro me encantó en muchos de sus aspectos a pesar de tratarse de una serie de relatos, aunque sea este género literario uno de los pocos que no me acaban de gustar. Me dijeron entonces que aquel libro tenía su aquel, pero que no era tan bueno como se comentaba, considero que esa opinión es errónea, pero cuando se estrenó esta película yo creía que simplemente se iba a fusilar el contenido sin respetar la obra de Asimov. De nuevo nos equivocamos.

Obviamente, inspirado en el libro de Asimov, Yo, robot es una película muy correcta y aunque posee espectacularidad y los deseados mamporros, los robots no son ni mucho menos los despiadados asesinos que imaginaba que se iba a tratar de plasmar en la película. Un breve resumen podría consistir en que un agente de polícia investiga un suicidio de un investigador y diseñador de robots que no lo parece, todo indica que alguien lo asesinó. En un mundo en el que los robots son integrantes aceptados en la sociedad, el inspector Spooner llegará a la conclusión que alguien no-humano debió de o bien asesinar o ayudar al doctor a suicidarse. Las primeras sospechas recaen en uno de los modelos que la empresa USR, creadora de todos los robots, está apunto de introducir en el mercado. Puede tratarse de una mala programación del ejemplar o puede ser que el investigador haya trazado un plan que no debería llegar a ejecutarse.

El personaje de Will Smith, yo me lo imaginaba como un completo mamporrero, no llega a ese extremo, pero la idea de la persona yo-me-entero-de-que-pasa-algo-vosotros-no está demasiado explotado en el cine para ser inquietante. Significativa también la constante presencia de publicidad, en algunas ocasiones hilarante como en el caso de sus zapatillas, otras aprobable como en el caso del coche que conduce, pero esperemos que esto no se convierta en tendencia tal y como sucedía en La Isla que no dejaba de ser completamente rebuscada (Scarlett Johansson mirando un escaparete la publicidad en la que es protagonista en el mundo real).

En cuanto a los efectos especiales, bastante correctos, aunque algunos no llegan a convencer. Debo señalar que los robots NS-5 que son protagonistas en la película son menos creíbles que los robots antiguos que acaban recluidos por los nuevos. Una curiosidad es que Alan Tudyk, protagonista de Serenity, interpreta al robot Sonny (En voz en su versión original y en llevar el traje verde durante el rodaje).

En fin, una película de ciencia-ficción recomendable que posee dosis de acción que no llegan a comerse el guión como suele suceder recientemente.


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3 comentarios sobre ““Yo, robot” de Alex Proyas”

  1. Ciber(L)iada dice:

    Entonces, si no es una adaptación pésima y exclusivamente comercial de la novela de Asimov (como suelen ser la mayoría de adaptaciones cinematográficas) ¿a qué vino tanta polémica en su estreno? ¿a qué el famoso boicot de los fans de la ciencia-ficción?

  2. EWOK dice:

    A mi me pareció muy mala, y encima con el capullo de Will Smith

  3. Dylan's Dog dice:

    Bueno, seguramente sucedió que la esperaba tan mala que cuando la ví, creí que era mejor de lo que realmente es. En cualquier caso, ahí queda lo vuestro.

    :-D

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