Elmore Leonard es uno de los filones del mundo literario y cinematográfico americano. Sus numerosas novelas se convierten rápidamente en best-seller y pasan a transformarse en guiones, al parecer, también con bastante éxito. Aunque mayormente se trata de producciones exclusivas para la televisión o el cine americano, algunas de estas películas han llegado a España. Este es el caso de películas como:
Un romance muy peligroso (1998), de Steven Soderbergh y protagonizada George Clooney;
Jackie Brown (1997), de Quentin Tarantino; o
Los asesinatos del Rosario (1987), de Fred Walton y con Donald Sutherland.
La última adaptación cinematográfica de una de sus novelas ha sido Be Cool (2005), dirigida por F. Gary Gray y protagonizada por John Travolta y Uma Thurman. Pero no es de la película de lo que voy a hablar aquí, sino de la novela en que está basada: Tómatelo con calma (1999).
En “Tómatelo con calma” volvemos a encontrarnos a Chili Palmer, el productor de cine y antiguo prestamista que protagonizaba la novela Get Shorty (1991), y que en su momento también contó con su adaptación cinematográfica de la mano de Barry Sonnenfeld y con John Travolta en el mismo papel (Cómo conquistar Hollywood, 1995).
En esta novela, Chili Palmer acude a una cita con Tommy Athens, un antiguo conocido de su anterior época delictiva en Brooklyn, que en la actualidad se ha convertido en un poderosos agente discográfico e intenta convencer a Palmer para que escriba un guión sobre su vida. Pero ésta no durará demasiado: es asesinado ante Palmer, que pasa a convertirse en el punto de mira de los asesinos de Athens, unos mafiosos que habían intentado primeramente extorsionarle.
Palmer, que está buscando una historia para su próxima película, establece contacto con una joven que aspira a convertirse en una estrella en el mundo de la canción, Linda Moon. Atraído por la fuerte personalidad de la joven, decide ayudarla en su carrera al mismo tiempo que se hace cargo de la discográfica que dejó Athens al morir y, con todo esto (el mundo discográfico, la trayectoria de la carrera artística de Linda Moon y la muerte de Tommy Athems) escribir su guión. Pronto se ve envuelto en el complejo mundo de las discográficas, las promotoras, los artistas conflictivos… y, a sus problemas con los asesinos de Athens, se añade un nuevo enemigo: Raji, el anterior agente de Moon.
Al igual que en la primera historia protagonizada por Chili Palmer (Get Shorty) se desgranaba el mundo del cine, mezclándolo con una amena trama policial; en esta novela, el mundo discográfico y todos sus chanchullos envuelven un argumento plagado de asesinos e intrigas. La trama es dinámica y está bien trazada por lo que te atrapa desde el primer momento; aunque la fuerza radica sobretodo en el carácter de sus protagonistas, que tienen más garra que la propia historia.
Es una novela muy entretenida, que se lee con la facilidad con la que se ve una película, ya que sus capítulos parecen estructurarse como escenas cinematográficas. Esa seguramente sea la razón de que las novelas de Elmore Leonard sean tan atractivas para la adaptación al cine, ya que su lema es:
“Si suena como escritura, lo reescribo”