
Aunque a primera vista me lleve un chasco (el suplemento es de 50 paginas cortitas), no deja de ser un ápice interesante el obtener este suplemento. Los relatos no son grandes maravillas (me quede con sensación de más, y me parecieron muy cortos), pero se leen con agrado.
Los tres mejores para mi, casualmente, no son de los autores preferidos que me llevaron a realizar la compra de la revista (Elia Barceló, Rodolfo Martinez y José Carlos Somoza), sino que son: Defensa Propia de Rafael Reig, relato “enternecedor” de una pareja de casados; El muerto de Eugenia Rico, una historia interesante sobre la identidad de las personas; Las mujeres de la casa de Fernando Marías, relato clásico sobre la venganza.
Otros relatos interesantes son el de Tres veces seis de Rodolfo Martínez, sobre detectives y el diablo; Los ojos de Jaime de Elia Barceló, donde un fantasma vengativo quiere su “recompensa”; La historia de Ernesto Reyes de José Angel Mañas, historia del terrorismo y su bajeza. Y relatos que no me dijeron mucho como: Extranjeros de Espido Freire, La luz de la noche de José Carlos Somoza o La inocencia de Eloy Tizón; no llegan a gustarme sus metáforas y su efectividad como relato.
Aún con lo poco que sabe, es un suplemento interesante.





