Voy a deciros que lo que más me sorprendió de esta película es ver a Barbra Streisand, no paraba de acordarme de la película de In & Out, cuando el protagonista Howard Brackett le dice que es gay en el altar, comienzan a discutir sobre las manías de él, hasta que finalmente ella le dice:
¡Que se joda Barbra Streisand!
Pero vayamos al tema. La película Los padres de él nos presenta dos dualidades, por un lado los Fockers, o los Follers como se les ha renombrado en España para seguir el juego de pronunciación, y por otro los Byrnes. Jack Byrnes, Robert de Niro, es un ex-agente de la CIA ya retirado, mientras que Bernie Focker es un amo de casa que le encanta hacer capoeira junto a su mujer que es sexóloga. Con estas dos familias se trata de enfrentar dos formas de ver la vida, una escatológica, mientras que la otra es la reprimida del estadounidense medio-alto.
Ante la boda que se avecina, Greg Focker es consciente que los futuros consuegros se deben de conocer, así que aunque es consciente de los posibles conflictos que puedan surgir, decide que deben de conocerse. Y se conocen y ante un primer momento de contención, o de corrección, comienzan los desatinos de unos y de otros.
Desgraciadamente que estos desatinos no hacen gracia salvo por un par de ocasiones y ninguno de los personajes se sostiene, ni siquiera el enredo final sobre el bastardo, por su propio peso, pero se ve con más pena que gloria. Puede que ni De Niro ni Hoffman leyesen el guión, o puede que sí y eso sería más grave.
Una película de la que deberíais huir, primero porque ya sabéis lo que plantea y lo segundo porque no tiene casi gracia. Claro que allá vosotros y vuestro dinero…



