Con un par de años de retraso, me he decidido a ver “Hulk”. En realidad no me he decidido, he pensado -la veo un rato mientras me tomo la leche-, y finalmente me he enganchado.
La razón principal por la que no fui a verla en su momento fue que lo mío no son las películas de acción pura y dura, ni las de monstruitos. Reconozco que cuando hacían la serie de televisión no me perdía ningún capítulo, pero el actual cine de mamporro gratuito, efectos especiales sin ton ni son y diálogos socarrones, no van conmigo, y así era como pensaba que sería. Pero estaba completamente equivocada.

La película “Hulk” desarrolla la parte más psicológica del personaje, el por qué del origen de su fuerza -magníficamente narrado en los títulos de crédito de la introducción de la película-, cómo y cuando se desencadena ésta… Y todo, mediante una original estética de cómic, que muestra la escena desde diferentes perspectivas a través de cortinillas, como si se tratara de viñetas, agilizando los numerosos diálogos que de otra forma podrían resultar algo tediosos.
La parte de acción de la película, que es la que todo el mundo esperaba ver, es la que menos me ha llegado (¡por favor!, un Hulk que parece de plástico pegando botes gigantes en mitad del desierto, casi volando), pero reconozco que algunos momentos de acción son muy buenos, como la lucha con los perros mutantes.
Como no he leído el cómic original de la Marvel en el que está basado, no puedo saber si esta adaptación de la historia respeta o no al original, seguramente no, pero la verdad es que no me importa. Hace tiempo que me di cuenta de que cada obra hay que valorarla por si misma, que ningún cómic, o novela, o incluso obra de teatro, puede adaptarse “fielmente” a la gran pantalla y que lo realmente importante es que la película, por sí misma, sea coherente, independientemente de su parecido con el original.
En conjunto a Ang Lee le ha salido una película muy personal, con una base dramática y argumental de la que carecen la mayoría de este tipo de películas y, aunque no es redonda, es bastante recomendable. Eso sí, no es apta para los consumidores de acción sin fundamento o, en todo caso, que vean sólo la última hora.
Ojo al cameo del personaje que hacía de Hulk en la serie televisiva.