Blake Doyle avanzó en su momento la retransmisión en TV en España de la serie Los 4400 junto con Roma. Tras un largo tiempo ocupado en otras series que me llamaban más la atención, finalmente, he conseguido ver la primera temporada completamente y mi impresión es que, aunque se trata de una serie bastante correcta, aunque los guionistas deberían haber trabajado un poquito más.
Los 4400 trata del retorno de una serie de personas que habían sido abducidas desde principios de la década de los 30 por todo el Globo. La serie comienza con la amenaza de colisión con la Tierra con un cometa que avanza a una gran velocidad. Los países con armas nucleares se muestran dispuestos a utilizarlas llegado el momento para destruirlo y es precisamente lo que hacen cuando la situación es desesperada; sin embargo, el cometa no demuestra serlo y cuando llega a la superficie terrestre tras superar el impacto de distintos misiles nucleares libera a 4400 personas que habían desaparecido. Aunque están cambiadas cada una a su manera.
Tratándose de una serie de ciencia ficción, deberían haber sido cuidadosos a la hora de solucionar el impacto de los misiles nucleares con el cometa. Primero porque los cohetes colisionan con éste en el espacio y allí no hay sonido, algo que en la serie sí que oimos y, por otro lado, contemplamos la estela de los misiles acercándose a su objetivo, lo cual no es para nada creíble. Por otro lado, conociendo la mentalidad del Gobierno estadounidense, nadie puede llegar a creer que se hubiesen mostrado indulgentes con los aparecidos o los devueltos, más bien los hubiesen sometido a todo tipo de pruebas (más o menos crueles) y no, tras una breve cuarentena, los hubiesen dejado salir de las instalaciones militares para que recomenzasen sus vidas. En cualquier caso, la serie está enfocada de esta forma y es la única manera por la que puede evolucionar la trama, por lo que debemos aceptar estos pequeños deslices.
Como ya he dicho anteriormente, considero que Los 4400 es una serie correcta, sin grandes alardes ni técnicos ni tampoco de guión. En esta serie se nos muestran conspiraciones, sí, pero no llegan a la altura de los Expedientes X con su hombre fumador y Garganta Profunda. Son sólo 5 episodios en los que poco se nos puede mostrar, aunque en Estados Unidos ya se haya retransmitido la segunda temporada, pero cuyo resultado es bastante correcto tirando a regular que sin embargo se deja ver como una curiosidad más.
Finalmente, su resolución (¿No recuerda a la película Contact?) podría haber sido más espectacular o un poco más trabajada de lo que se nos ofrece, pero esperemos que en la siguiente temporada sean más rudos, porque si no se va a desfondar completamente.