Carlos Ruiz Zafón, autor que no necesita que este humilde lector os recuerde obras suyas como La sombra del viento o Marina.
En esta nueva novela debo reconocer que antes de leérmelo pensaba que igual no me engancharía desde el principio como las otras, ya que utilizaba la misma línea. Pero reconozco que me equivoqué, pasó lo contrario de lo que pensaba y hasta que no lo terminé no pude dejarlo.
En esta novela nos encontraremos con David Martín, un joven al que la vida no lo ha tratado muy bien. Trabaja en un periódico en el que un amigo llamado Pedro Vidal (escritor burgués) le ayudara a encaminar su rumbo para que llegue a ser escritor. David es contratado por un editor misterioso y de pensamientos oscuros, que le pedirá un encargo difícil de entender y que se sale de lo normal. Le pasarán cosas extrañas y tendrá que adentrarse en un mundo de muertes misteriosas y sin explicación aparente.
Tendrá a su lado a una joven ayudante Isabella y un gran amor. Aparecerá también un inspector de policía y personajes secundarios que ayudarán al joven David o no.
Nos encontraremos con viejos conocidos como la librería de “Sempere e hijos”, el librero Barceló y el cementerio de libros perdidos.
La trama de misterio, amor y lo oscuro no tiene secretos para el autor. Sabe como juntarlos y crear una novela en la que no tienes tiempo de aburrirte, la trama no se hace espesa como en otras novelas en las que necesitas llegar a la mitad para que tenga algo de interesante.
Podría decir que el autor se repite en la manera de llevar sus obras, pero en este caso no importa. Aconsejo a los que no tengan claro si leerlo o no, que lo hagan y disfrutarán.
Siempre dicen que las bicicletas son para el verano, pero creo que sería mejor decir que los libros son para el verano. Pero en invierno también tenemos que leer, ¿eh?
De momento con las novelas de este escritor no tengo queja alguna, todas me han enganchado de principio a fin.






Considerando que poseo el libro en castellano desde hace un año y medio, pero debido a que el azar ha querido que finalmente lo leyese en inglés, unos tres años después de su impresión en España, mucho después del éxito editorial que supuso, con críticas y 