Peter Jackson vuelve con un remake del clásico de 1933
“King Kong”, para ello repite muchos de los colaboradores de su famosa trilogía del anillo (director de fotografía, montador y diseñador, guionistas como su esposa
Fran Walsh y Philippa Boyens, y como no, los creadores de efectos especiales Weta Digital y Weta Workshop), pero este nuevo
“King Kong” se centra en homenajear al cine de aventuras puro y duro, el pulp de los años 30 con un mundo donde los misterios todavía coexisten con lo cotidiano, y el primer sentimiento que puedo abarcar a ver la película es uno : Espectacular.
Mucho de la polémica que podemos encontrar sobre la película es su duración: tres horas. Si, se puede contar en menos tiempo… y en dos horas y en hora y media, etc. Es decir, el tiempo que tú quieras abarcar y como más te guste, definir una película por su duración como símil de cuanto menos tiempo es mejor, me parece absurdo e ilógico.
Su duración se pasa en un suspiro y entretiene magníficamente, que es lo que pretende (y de que manera).
Los primeros cuarenta minutos se centra en presentar a los personajes, veremos un Nueva York magníficamente ambientado, que te dejara los sentidos extasiados. Una vez presentada la ciudad, la historia se centra en un joven director llamado Carl Denham (Jack Black) y sus problemas para poder realizar su película, sus tropelías con los productores, etc. Al mismo tiempo veremos a la rubia protagonista Ann Darrow (Naomi Watts) que trabaja de actriz y no con mucha fortuna; al final sus destinos se cruzaran y viajarán en barco a la famosa isla.
Esta primera mitad es la más sosegada y tanto la ambientación como la historia es bastante divertida, Naomi Watts está magnifica y Jack Black no lo hace mal (aunque sigue con sus mismas caras).
Después tenemos el viaje en el barco, donde Adrien Brody hace su aparición así como la tripulación del barco (todos ellos bien descritos, aunque seguro que hay cortes para una mega versión), a destacar el cocinero del barco Andy Serkis (que es el actor de Gollum en la trilogía). Quizás estos pocos minutos son los más lentos y en alguna ocasión no avanza la historia, pero son necesarios para describir los personajes (me parece un acierto las conversaciones de los marineros, principalmente la que hacen paralelismos con la novela de Conrad “El corazón de las tinieblas”).
Estos primeros cuarenta minutos a los impacientes les parecerán un relleno, pero a mi parecer no lo son: nos muestra la ciudad, los personajes y sus ambiciones, así como un creciente suspense (aunque es cierto que algunos minutos son intrascendentes, pero muy pocos).
La segunda mitad comienza con el choque del barco con la isla (magníficamente recreada, con un suspense in crescendo) y a partir de aquí eclosiona el cine de serie b de aventuras pura y dura, y la película no parará hasta el final.
Señores, que maravilla: veremos nativos sanguinarios, cultos antiguos (tintes de Lovecraft diluidos), isla repleta de dinosaurios, insectos gigantes, persecuciones, a Kong en su esplendor y muchas cosas más.
Esta mitad en la isla es aventura cien por cien, Kong esta magnificamente recreado, las luchas son increíbles. Eso si la física y la gravedad no existe (algo básico en la aventura pulp) y la expedición saltará y correrá sin daños algunos. Quizás tanta acción y barroquismo pueda saturar a alguien, pero el que disfruta de la aventura seguro que le encantará.
Hay humor y misterio, acción y suspense; conoceremos la soledad que sufre Kong y la relación entre la bella y la bestia. Esta mitad es la de más duración y esta muy bien recreada.
Una vez capturado Kong, comienza la pequeña tercera parte de la película, la caída de Kong. Más acción increíble, un escena muy tierna entre la pareja en el hielo y el clímax final en el Empire State Building.
Que decir: Nueva York en todo su esplendor, Kong en sus momentos más dramáticos, Naomi Watts igual de increible. El climax llega a su fin con los aviones y la historia… ya sabeis como acaba (algunos no, según comprobe en el cine).
Los fotogramas finales destilan magnificencia y buen hacer de Peter Jackson, y en definitiva Jackson se está convirtiendo en un maestro en el cine de aventuras.
La película no se ve lastrada por su duración, tiene ritmo y sentido de la aventura, de la maravilla, todo un clásico del género, y eso no se ve mucho actualmente.
Por cierto hay escenas en los trailers que no salen en la película, ¿para cuando versión extendida?