
El género fantástico (si excluimos la saga de Harry Potter) no es muy habitual en el cine actual, donde la ciencia ficción o el cine de terror dan más juego gracias a la sobreutilización de efectos especiales en detrimento de cualquier argumento racional y coherente. Reconozco que soy una gran amante de la ciencia ficción “con argumentos”, pero también de la fantasía que introduce un toque de irrealidad en la vida cotidiana. Y esa es la premisa de la que parte Más extraño que la ficción, de Marc Forster.
Harold Crick (Will Ferrell) -un inspector fiscal, con una vida solitaria y monótona, de rutinas establecidas y con ninguna expectativa de cambio-, de repente un día empieza a oir la voz de una mujer que, con un lenguaje culto y refinado, relata cada paso, cada pensamiento de su insignificante vida, hasta llegar al punto de vaticinar su muerte.
Lo que Harold Crick no sabe es que su vida es narrada por Karen Eiffel (Emma Thompson), una escritora cuya especialidad es acabar con la vida de sus protagonistas -gente corriente como Harold-, y que está intentando encontrar la muerta perfecta para el personaje de su novela, sin saber que éste es real.
El estilo “literario” que Harold Crick percibe en esa voz en su cabeza, le hace recurrir a la ayuda de un profesor de literatura (Dustin Hoffman), en vez de a la de un psiquiatra, intentando descubrir la trama argumental que desembocará en su muerte, para poder así impedirla.
Will Ferrell es un actor poco conocido en España (apenas recuerdo que haya hecho la comedia familiar Elf, que me creo incapaz de ver excepto bajo coacción), y quizá sea poco adecuado para el papel en su vertiente más romántica (sí, hay una chica, la actriz Maggie Gyllenhaal), pero consigue hacernos creíble su personaje insulso y al mismo tiempo entrañable.
Los secundarios son de lujo: Dustin Hoffman está genial interprentado al profesor de literatura menos sofisticado que haya visto jamás en el cine; y Emma Thompson, correcta como una escritora obsesionada con la muerte y con bloqueo de escritor.
Aunque, evidentemente, pasó sin pena ni gloria en su estreno (al menos nadie que conozca la ha oído nombrar), decir que me divertí con esta película, es poco. Creo que es una de las más ingeniosas que he visto, teniendo en cuenta que en realidad parte de las misma base argumental que cualquier otra: encontrar un sentido a tu vida, incluyendo el amor, por supuesto. Pero en esta ocasión, la vida del protagonista es al mismo tiempo el argumento de una novela, por lo que se produce un paralelismo entre la realidad y la literatura, teniendo en cuenta que ya todo está escrito.
Recomendación: No la oigáis en versión doblada o no seréis capaces de simpatizar con ninguno de los personajes femeninos de la película.

Después de una campaña de publicidad bien estudiada y estratégicamente enseñada por Internet nos llega a España 

Y volvemos con otro director Mexicano, esta vez con
Neil Richard Gaiman conocido escritor de ciencia ficción y fantasía ("Sandman: El cazador de sueños", "Neverwhere" o "American Gods") se rodea de un buen grupo de colaboradores como Dave McKean ilustrador de comics y el grupo de Jim Henson creador de las marionetas más internacionales (Barrio Sésamo, Los Teleñecos, Fraggle Rock y de películas como "Cristal Oscuro" o "Dentro del Laberinto", para introducirnos de nuevo en una historia de fantasía llenas de seres extraños.
Llegamos a la tercera entrega de la famosa saga del cómic de