Silvester Stallone vuelve a su personaje más popular y que le dio la fama: Rambo. Dirigida, guionizada, protagonizada y producida por Stallone (quién sino) esta cuarta entrega denominada en España “John Rambo” va directamente al grano. Después de un sinfín de guiones y borradores que se pudieron elegir el que se llevo al gato al agua es el que todos esperábamos.
Birmania, genocidios, guerras, torturas, etc. Rambo es contratado por un grupo de misioneros para que los lleven a Birmania, a un pueblo donde es necesaria su labor humanitaria, ya sea suministrando medicinas o llevando el cristianismo a la zona. Rambo al principio es reticente en llevarlos a tal peligrosa zona, pero una chica del grupo de misioneros llamada Sarah (protagonizada por Julie Benz y que podréis ver en la excelente serie Dexter) convence a nuestro héroe para que realice su labor.
Supongo que intuís por donde van los “tiros”: el grupo de misioneros es raptado y Rambo junto con un grupo de mercenarios irán a rescatarlos raudamente.
Así pues, después de este “argumento” uno se espera un soporífero intento de hacer resurgir a este personaje y que las arcas de Stallone se llenen. Pese a que es obvio esto último, uno ve que Stallone ha hecho lo posible para que sea un producto digno.
Y lo consigue dentro de sus limitaciones, la película tiene una estructura bien establecida sin rellenos y que mantiene la coherencia en todo momento. Las escenas de acción están muy bien planificadas, la verdad es que me sorprendieron. Concretamente las dos finales están hechas con buen oficio.
Además Stallone sabe a que público va dirigida y lo da todo, desde suprimir la mayor parte de diálogos a Rambo y así se reducen las típicas frases y memeces que puede decir (siendo pocas en esta película) y darnos un producto de acción totalmente entretenido. Pero eso sí, encarecidamente salvaje, brutal, gore y sin concesión alguna. Desde el principio se ven cuerpos reventados, cabezas cortadas y demás lindeces.
Porque ríete de Legolas lanzando flechas, de las batallas de las nenas de 300. Aquí Rambo es totalmente brutal, el Jason Voorhees de la guerra. Con lo cuál la violencia en el film es bastante extrema, nada más hay que ver la cruenta matanza que se da en el poblado para ver el rumbo que toma la película.
Pese a no ser ninguna obra maestra, ni buena, si que pasa a ser un digno film de acción, mucho mejor que otros tan laureados y bastante bien dirigida por Stallone (sobretodo en las escenas de acción, o sea el 90% del film), algo que no creía que diría nunca de esta película antes de verla. Además en ciertos momentos de esta oda a la bestialidad se ven ciertas influencias del cine de Sam Peckinpah (obviamente muy remotas) y su retrato de la violencia. Por cierto, muy interesante este estudio comparativo de todas las entregas, para que cuantifiquéis las salvajadas que veréis.

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Diríase que esta es la tercera vez que nos encontramos con un Peter Parker envuelto en un mar de dudas. Es como si el tiempo no pasase para él y siempre sus problemas personales el envolviesen sin dejarle ir hacia adelante y por su situación personal para atrás.
El taquillazo está asegurado después de que en una de cada cuatro salas de España se exhiba esta nueva entrega de la saga