Pocas veces he visto una película tan emotiva y con carácter reivindicativo sobre la ceguera del llamado primer mundo.
Tanto los actores como la puesta en escena es magnifica, pero lo realmente importante es lo que cuenta. El primer mundo habló siempre de que no volvería a ocurrir el genocidio de la segunda guerra mundial, nos vanagloriamos y nos llenamos la boca por ello, pero esta película muestra todo lo contrario.
Es decir, nos da absolutamente igual los genocidios, el llamado tercer mundo y en definitiva todo aquello que no afecte a nuestra economía.
Este punto queda bien retratado en la película, así como el conflicto en si mismo que sucedió en Rwanda, todo ello sin demasiada crueldad (el director quería que los espectadores fueran a verla pero sin echarse atrás por los episodios mas sangrientos). Para ello el director nos muestra el punto de vista de un Hutu que es gerente de un hotel para ricos.
Este papel protagonizado por Don Cheadle, nos muestra la impotencia, la estupefacción de todo lo que le acontece y la necesidad de sobrevivir y ayudar a los demás. El papel se basa en una persona real que intento refugiar en su hotel unos 800 refugiados (una especie de Schindler).
Magníficos también Nick Nolte como sargento de la ONU, o Joaquín Phoenix como periodista.
En fin una película de obligada visión, bien narrada y que nos muestra el conflicto de Rwanda de una manera muy buena (aunque solo muestra un 10% del verdadero horror ocurrido y mil cosas mas). Nos señala lo mejor y lo peor de la humanidad, así como los verdaderos intereses de cualquier gobierno… el dinero.

Tu puntuación:

