De todas las biografías que se han escrito sobre Cobain, además de documentales, parece que ésta va a ser la biografía definitiva. Sobretodo porque el autor es Charles R. Cross, periodista de Rolling Stone y The Rocket, que se ha basado en diverso material documental, diarios personales, entrevistas, informes médicos, canciones inéditas, para realizar y dejar en nuestras manos Heavier than Heaven.
Algunas de las partes más impactantes de este libro se encuentran en los fragmentos de los distintos diarios que Cobain escribió a lo largo de los 27 años de su vida, además de la nota de suicidio de aquel 31 de mayo de 1994 que dejó para su mujer Courtney Love y su hija Frances.
Cross cree encontrar el origen de los rasgos de personalidad más característicos del cantante, traumatizado por el divorcio de sus padres (Don y Wendy) y sin un hueco afectivo y físico donde sentirse seguro durante su adolescencia marcará sus relaciones afectivas, además del desarrollo de su adolescencia. Sin embargo, Kurt era un niño alegre y cariñoso, dotado para el dibujo que trató de asimilar con bastante fracaso la separación de sus padres. La desaparición de aquello en lo que confiaba, su hogar, sus padres; fue el punto de inflexión en su carácter y buscó en las drogas un mundo donde evadirse de la realidad.
Tras algunos años de cambios habituales de domicilio, Cobain comenzó a interesarse por el cine, los cómics y la música. Pero fueron unas clases de guitarra que recibió de su tío Chuck, y que tuvo que interrumpir debido a su bajo rendimiento escolar, las detonantes de tardes y tardes de ensayos, cervezas, ácidos y marihuana. El resto es historia.
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