Ya escribimos una nota para recomendaros que fuéseis a ver El Hundimiento (Der Untergang) si finalmente las distribuidoras cinematográficas españolas se atrevían con un producto europeo. Finalmente, el 18 de febrero se estrenó en España y creo que está teniendo una gran aceptación entre el público español. Por supuesto que nosotros no podíamos ser menos y ya la hemos visto.
El Hundimiento no muestra nada más que no haya sido escrito ya en los libros, por lo que a lo que a mí respecta no me sorprendía lo que allí se estaba mostrando y conocía de antemano cuál iba a ser el siguiente acto. La película se basa en varios ejes y no es Hitler uno de ellos. Obviamente, se trata de un personaje principal, sin embargo la historia se sustenta en otros para poder mostrar el desastre permitido al dictador alemán. Por un lado, tenemos a Traudl Junge, secretaria personal de Fürher, que muestra la ingenuidad de un pueblo. También tenemos dos personajes destacados cuyo contacto con Hitler es mínimo pero que sirven de hilo conductor al campo de batalla de Berlín, por un lado un doctor del ejército alemán, representando el horro de la guerra, y un niño de las Juventudes Hitlerianas que entra en combate por primera vez en Berlín, que trata de representar el fanatismo de una juventud perdida por la guerra.
Me gustaría saber qué lado humano del monstruo se muestra en esta película. Sus actitudes hacia el pueblo, su desprecio por su destino después de su muerte inminente, no muestran precisamente un sentir humano. Más bien un egocentrismo y fanatismo nunca visto. El hecho de mostrarle vulnerable, con su Parkinson, su vejez prematura, su soledad, su paranoia, sus sueños no cumplidos, etcétera, no muestran nada más que la realidad que se vivió dentro del búnker de la Cancillería del Reich. La frialdad de Magda Goebbels al asesinar uno a uno sus seis hijos ante la caída de Berlín, es un momento tremendamente frío y cruel, que sin embargo se debe de mostrar.
Sobtre la reconstrucción histórica, desde luego hay que reconocer que se han realizado verdaderos esfuerzos por tratar de mostrar lo que se vivió allí. Si no fue la realidad, se le parece bastante. Tan sólo apuntar que tal vez deberían haber realizado el esfuerzo de presentar a los personajes. Por ejemplo, yo desconocía qué actor representaba Joseph Goebbels hasta bien entrada la película, Albert Speer, una de las pocas personas que Hitler admiraba, también pasa de pies juntillas su presentación.
En resumen, una película que no deberías evitar. Si conoces la Historia, no te la perderás, si no la conoces, deberías ir a conocerla.
Tu puntuación:


Personalmente tambien recomiendo su anterior pelicula “El experimento” otra muestra de la maldad humana y hasta los extremos que puede llegar. Porque a fin de cuentas ese es el horror puro… la maldad viene de nosotros y de nadie mas.