Este año no estoy teniendo mucha suerte con las películas que veo. No hay ninguna que me convenza lo suficiente para poder recomendarla, aunque tampoco las carteleras ofrecen mucho. La sequía en cuanto a ideas es tremendamente alarmante y parece que Hollywood se decanta más por los Blockbuster que llenen las salas durante unas breves semanas que por los títulos inteligentes y que nos hagan reflexionar. Por supuesto que hay opciones muy buenas, que hay que rebuscarlas y lanzarse a por ellas, pero el nivel actual del cine es realmente alarmante en cuanto a calidad y contenidos.
Afortunadamente, nos llega Juno una película que desde una mirada tierna y comprometida nos conduce hacia una visión del embarazo adolescente. Obviamente, la trama es un poco forzada puesto que la protagonista, caracterizada por Ellen Page que pudimos ver en Hard Candy y en X-Men 3 (!), es mucho más madura y decidida que las adolescentes de 15 años actualmente. Por supuesto que Diablo Cody, ganadora del Oscar por esta historia, aporta una visión muy personal a la figura de Juno.
Hay que señalar que la historia, a pesar de caer en algunos tópicos y ser en algunos momentos un poco lenta y aburrida, nos ofrece una visión de conjunto que evoluciona a lo largo del metraje. Los personajes van adaptando sus puntos de vista según avanza el metraje, lo que permite que las decisiones, las duras decisiones que se deben de tomar, fluctúen, demostrando la verdadera naturaleza de cada cual.
Lo más curioso es que el personaje de Paulie Bleeker, el padre de la criatura, se mantenga en un muy segundo plano, siendo un convidado casi de piedra durante todo el embarazo y la película. Que Juno tenga que cargar con las decisiones, tiene 15 años, y que ni la madre de Bleeker sepa que la criatura que porta la niña sea de su hijo, es un tanto increíble teniendo presente cómo funcionan los rumores dentro de los pequeños pueblos. Claro que el personaje de Bleeker representa el típico adolescente temeroso y huidizo, por lo que se entiende este segundo plano, aunque no deja de ser paradigmático que los padres de Juno tampoco intervengan excesivamente en las decisiones de su hija a pesar de lo muy madura que pueda llegar a ser ésta.
Resumiendo, una película que se deja ver, inteligente en sus diálogos y atrevida en sus exposiciones, pero que no alcanza un nivel notable a pesar de sus buenos propósitos. Aún así, una de las mejores cintas que podemos ver en las cartelera durante este año.

Tu puntuación:


Lo peor que se puede decir de esta película es por las expectativas que se han creado alredor de ella, como innovadora, la nueva “Little Miss Sunshine”.. que, aunque no quieras, siempre te condicionan.
La película está bien, es agradable, y su humor y diálogos me gustan.
Su mayor pega es lo irreal que resulta. Una adolescente embarazada y ningún problema con su familia, su entorno, el instituto. ¿Dónde está la famosa crueldad adolescente que sale en las películas de institutos americanos?