10.000 a.C.

Hace un tiempo que me da la impresión que a Hollywood se le acaban las ideas. Tengo que confesar que, realmente, la película que quería ver era Pozos de ambición, pero acudiendo a una multisala de cine sólo proyectaban esa cinta a las 22.30h (Y nosotros sin cenar, además de que la película dura 3 horas) y 10.000 a.C estaba programada en la inmensa mayoría de salas. En fin, que ya que estás allí aprovechas y tratas de seleccionar lo posiblemente mejor que se ofrece, aunque hubiese visto Las Hermanas Bolena, pero finalmente no hubo consenso.

¿Qué tenemos en 10.000 a.C.? Una película discretísima que trata de combinar distintas épocas históricas sin tener el más mínimo criterio ni rigor. Así pues, nos encontramos con un poblado de hombres que no han pasado de la Edad de Piedra que son cazadores y recolectores, puesto que no conocen la agricultura, que se encuentran a la espera de la “última caza” y el advenimiento de una procefía. La procefía se cumple, por supuesto, y empieza la fiesta de una película que comienza a mezclarlo todo sin el menor miramiento tratando de imprimir puro entretenimiento.

Desgraciadamente, el viaje de estos hombres prehistóricos acaba en la Civilización Egipcia mientras las Grandes Pirámides se construyen a la vez y coordinadamente con la ayuda de mamuts (¡?) y con esclavos de toda condición, aunque la mayoría son de raza de color.

La historia trata de reflejar un viaje de iniciación, de madurez y de liderazgo de D’Leh, un miembro menospreciado por su pueblo a causa del abandono del poblado por parte de su padre. Sin embargo, el mejor amigo de su padre, Tic’Tic sabe que se fue precisamente para tratar de mejorar las condiciones de vida de su gente, pero en secreto ya que si no su pueblo le seguiría allí donde fuese.

Desgraciadamente para su pueblo D’Leh sólo está interesado en Evolet y sólo quiere alzarse con el liderazgo de éste, representado por una lanza blanca, para elegirla como esposa. Todo se complica cuando unos traficantes de esclavos asaltan el poblado y se la llevan tomando la resolución de tener que ir a por ella y a por el resto de la gente esclavizada.

Imagino que el Pulp es lo que tiene, así que se deja ver a pesar del despropósito del conjunto. Los efectos especiales están medianamente conseguidos, aunque es en los planos generales donde es mucho más obvio la falta de atino a la hora de coordinar todos los elementos que se tienen que mover a la vez. El final es un poco pasteloso, pero se deja ver.

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1 comentario sobre ““10.000 a.C.” de Roland Emmerich”

  1. Ciber(L)iada dice:

    Hace siglos (¿o tendría que decir milenios?) vi una película que transcurre también en la prehistoria, con Daryl Hannan, llamada “El clan de la cueva del oso” (The Clan of the Cave Bear, 1986), y me aburrí como una ostra. Evidentemente, los “diálogos” eran lo mejor, jejeje.
    Va a ser que para ésta ya no me pillan.

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