Según su versión, la función principal del rodaje de las tres películas se fundamentaba en la necesidad y el deseo de relatar cómo el joven jedi Anakin Skywalker, el de la profecía que traería el equilibrio a la Fuerza, había llegado a convertirse en Darth Vader. Sin embargo, observando la trayectoria de los personajes dentro de los seis episodios, podríamos decir que se trata más de la hexalogía de Palpatine, su ascenso y caída, aunque en el universo extendido de Star Wars Palpatine no llega a morir en la Estrella de la Muerte; que la de Anakin. De hecho, el Episodio I es francamente obviable dentro de la trayectoria de Anakin y es, de hecho, un personajesecundario que se le trata de dar trazos de heroicidad de una forma forzada e innecesaria.
¿Y qué decir de este Episodio III? Sinceramente, la pelea Obi Wan Kenobi / Anakin Skywalker la han mostrado tantas veces que ya me imagino más o menos cómo acabará… Perdón, ya sabemos cómo acaba. Sin embargo, George tiene un as preparado en la manga y es que Palpatine blandirá un sable láser. Ya nos lo dejaba entrever en el primer Teaser que Darth Sidious tendría alguna refriega con el sable luz, pero es que se nos confirma que Palpatine tiene un nivel 9 en el manejo del sable, al igual que Yoda y, esta vez sí, Skywalker. Por lo tanto, la pelea Palpatine - Yoda está casi asegurada.
Sí, claro. En todas las películas Star Wars debería poner la apostilla “Continuará, a pesar de todo”
Tu puntuación:


La verdad es que si llego a saber que la Trilogía “iniciática” es tan mala, me hubiera quedado con el recuerdo de la Segunda (capítulos IV, V y VI) y me hubiera ahorrado un montón de bichejos graciosillos, niños inaguantables, relaciones amorosas cursis y argumentos previsibles.
Eso sí, me hubiera perdido un montó de efectos especiales generados por ordenador.
Pero, ya que estamos, veremos acabar la Saga. A ver si con éste último capítulo se redimen.
Descanse en paz.
Como diría cualquier friki, no importa lo que Lucas ruede. Seis millones de personas irán a verlo invariablemente.
Yo soy uno…