En la Navidad de 1940, Londres es bombardeada. Éste es el comienzo de una guerra que se prolongará durante varias décadas, ya que tras las batalles navales y áreas, tras los tanques, sigue el cuerpo a cuerpo. Treinta años después, la humanidad está diezmada como resultado de esa guerra sin fin y de una epidemia denominada “la muerte errante”, ocasionada por las bombas de gas venenoso. La ciencia y la tecnología han desaparecido casi completamente, el mundo ha retrocedido a un modo de vida medieval y ha derivado en un orden feudal en el que cada cacique gobierna una ciudad, una zona, y lucha contra las demás por la supervivencia y el poder.

En Everytown, una ciudad como cualquier otra, el Patrón ha logrado la supervivencia de su pueblo a costa de exterminar a cualquier infectado por la terrible plaga, e intenta mantener su supremacía bélica atacando a los “montañeros” para conseguir su petróleo, para poder reflotar sus viejos bombarderos y así proseguir en esa guerra sin cuartel.

Pero un extraño hombre, pilotando una nueva y sorprendente nave, llega a Everytown y ofrece al Patrón su apoyo para reconstruir la sociedad y establecer la paz definitiva en una nueva Era Tecnológica en la que los gobiernos totalitarios no tienen cabida, algo que éste no está dispuesto a admitir.

"La vida futura", de William Cameron Menzies, escrita por H.G. Wells y basada en su novela “The Shape of Things to Come”, fue rodada en 1936, cuando la historia política europea y mundial vivía un momento crucial, con el inicio de la Guerra Civil Española y la gestación de la Segunda Guerra Mundial.

La influencia de la pasada Gran Guerra -que queda reflejada en el uso de las bombas de gas como arma destructora y la importancia de la flota aérea en el desarrollo de la contienda-, y la previsible nueva guerra que se avecinaba, marcó indudablemente esta película británica. A lo largo de todo el film, subyace un discurso aleccionador, sobre los peligros y las consecuencias de la guerra, que lastra la narración de forma irremediable.

De la historia apenas puede salvarse el momento central, que se desarrolla en Everytown; pero vale la pena ver este film aunque sea tan solo por sus efectos especiales que, aunque hoy en día resultan un poco risibles, en su momento debieron ser realmente sorprendentes y logrados, e ilustran muy acertadamente un futuro tecnológico como el de “Metropolis” y otras películas futuristas de principios del siglo XX.

Esta película forma parte del ciclo de ciencia ficción “Europa Imaginaria: Premoniciones”, que nos ofrece La Filmoteca Valenciana, y que animo a todos los que puedan que se acerquen a verlo.

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2 comentarios sobre ““La vida futura”, por H.G. Wells”

  1. Dylan's Dog dice:

    Ummm. De HG Wells sólo he leído la Guerra de los Mundos, pero creo que Julio Verne y HG Wells son lo mejorcito del Siglo XIX de Ciencia Ficción.

    Me ha gustado el argumento… A buscarlo a la biblioteca.

    :-P

  2. Ciber(L)iada dice:

    ¿Y “La máquina del tiempo”? ¿Y “La isla del doctor Moreau”? ¿Y “El hombre invisible”? También son grades obras de Wells. Seguro que al menos has visto las películas.
    La ciencia ficción es una gran deudora del imaginario de De H.G. Wells. Y de Julio Verne, por supuesto.

    La película “La vida futura” no acaba de cuajar, pero seguro que la novela tiene mucho que ofrecer.
    Ya nos contarás qué te parece.

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