No me he leído el libro de Stanislaw Lem sobre el que se basa esta película, aunque habiéndola visto e imaginando su final, un final que no se nos revela dejando margen para la imaginación y lo que cada uno quiera creer, creo que algún día me lanzaré a ello.Y es que Solaris no es una película de ciencia-ficción para la acción, sino para la reflexión.
Al principio, su argumento nos recuerda un poco al de Aliens. El Regreso, cuando una expedición tiene que marchar a un planeta remoto porque los colonos han dejado de comunicarse con el planeta Tierra. Esta vez no se trata de una acción de guerra, ya que un psiquiatra se debe desplazar a una nave que se encuentra en situación geoestacionaria con un objeto estelar, una especie de sol, que está analizando. Tras un mensaje un tanto inquietante de la tripulación junto al hecho de que una expedición ya haya desaparecido al entrar en contacto con la nave, provoca que Chris Kelvin acuda en ayuda de la tripulación y de un amigo suyo que es componente de ella. Cuando llega, descubre que la situación es un tanto caótica, ya que dos tripulantes están muertos, mientras que otros dos están en una situación que se acerca a la paranoia.
El psiquiatra, tras una primera evaluación, considera que se debe abandonar la nave, sin embargo la presencia de distintos seres hará que reconsidere la situación. Esos seres no son humanos en realidad, se supone que están generados por Solaris. La tripulación los denomina Visitantes, pero suponen todo un reto para ellos puesto que han adoptado la presencia de seres queridos y, a pesar de que son conscientes de que son simples espejos de las personas que conocieron y quisieron, no pueden evitar entrar en un conflicto consigo mismos.
Porque esos espejos, aunque no sean las personas que ellos conocieron sino simples retratos, son unos retratos benignos que se basan en sus recuerdos y experiencias, pero unos retratos que al fin y al cabon quieren y desean. Sin embargo, los propios Visitantes, que poseen recuerdos de las personas que representan, llegan a ser conscientes de su propia naturaleza, lo que les provoca ciertos conflictos consigo mismos, lo que a su vez desembocará en terribles consecuencias llegado cierto momento que no podrán ser eludibles, ni por la tripulación ni por ellos mismos.
Desde mi punto de vista, es una película muy correcta que se deja ver. De carácter sosegado y reflexivo, nos ofrece una visión sobre las relaciones humanas y nuestra necesidad de aceptar a las personas tal y como son a pesar de sus posibles defectos.

Tu puntuación:


Existe una versión de 1972 (http://www.imdb.com/title/tt0069293/) de Tarkovsky, que casi no recuerdo, pero que me impresionó bastante cuando la vi hace años.
Sería cuestión de hacerle un revisionado y comparar con esta nueva versión.
Jejeje. Como siempre poniendo la puntilla, seguro que Blake Doyle sabe más de esta película…
Me ha encantado la pelicula… Crea una espiral de confusion que te deja pegado al sofa y te crea grandes interrogantes sobre nuestros recuerdos y quienes son esos a los que realmente queremos..
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