Dice el personaje de Andy Kaufman que él en sus representaciones no buscaba la risa fácil, visto lo visto y no habiendo conocido al personaje hasta ver esta película, desde luego que no sé si realmente era un comediante. También es curioso que sea Jim Carrey, el señor de las muecas, el que le dé vida, pero hay que reconocer que muy pronto olvidamos que es Carrey el que le da vida en esta cinta y nos adentramos en la vida de Kaufman.
El inicio de Man on the Moon es de los más extraños que he visto, uno de los personajes de Kaufman, Latka, nos dice que han comprimido tanto la vida de Andy, han quitado todas las superficialidades, que la película ya ha acabado. De esta forma, nos ponen los títulos de crédito y nos invitan a salir de la sala a los cinco minutos de su inicio, pero obviamente no es así. Desde los inicios, desde que empezase en bares y pubs con sus particulares representaciones, cuando trataba más de hacer reír al público hasta con la introducción de su alter-ego Tony Clifton, sus combates de lucha libre primero con mujeres, después con un peso pesado de Texas, etc.; Forman nos va introduciendo en la vida de una persona de la que era verdaderamente difícil saber cuándo estaba actuando y cuando no lo hacía.
La irreverencia, la hilaridad, golpear al público con lo que para él podría ser divertido nos muestran a una persona que siempre se dejó llevar por sus propias ideas arriesgándolo todo, llegando incluso a perderlo. Sus padres asistían estupefactos a sus representaciones sin llegar a entender qué hacía y porqué lo hacía. Su madre le invitaba a dejarlo, mientras que su padre simplemente fruncía el ceño. Y es que seguramente a Kaufman, al igual que a Jim Carrey, o se le quería o se le odiaba, no había posibilidad de medias tintas.
Sobre el reparto, señalar que Danny DeVito, que hace un trabajo correcto, conoció y trabajó con Kaufman en la serie Taxi y que hace aquí de George Shapiro que se convertiría en su representante. El trabajo de Courtney Love es muy breve y escueto, apareciendo lo justo.
Resumiendo, una película que entretiene y que nos muestra la evolución que realizó Andy Kaufman a lo largo de su carrera, de hecho es el hilo conductor de la trama, hasta su fallecimiento por la leucemia. El final es un hilo de esperanza en la desesperación y en la pérdida, lo que le da una dimensión mayor a la persona de Kaufman.

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