Es una lástima que viese primero Mallrats, segunda película del director Kevin Smith, antes que su ópera prima, Clerks, que en castellano puede ser traducida como cajeros. Rodada en blanco y negro, con un granulado demasiado grueso, es sencillo percatarse que Smith no tuvo muchos recursos a la hora de producirla, de hecho, el presupuesto total de la película ascendió a unos 30.000 €. Valga para ilustrar la precariedad de los medios en los que se desarrolló el rodaje otra nota, el lugar elegido para desarrollarla es precisamente donde el director trabajaba, en una tienda Quick Stop, donde rodó en los lapsos de tiempo en los que permanecía cerrada.
La trama de Clerks es similar a la de Mallrats, aunque más sencilla. En este caso, son dos amigos que trabajan en dos tiendas que se encuentran próximas. Dante Hicks tiene que trabajar durante su día libre porque su jefe no puede acudir, mientras que Randal Graves trabaja en un video-club adosado a la tienda. Fuera de la tienda, los inmortales Jay y el Silencioso Bob desarrollan un negocio paralelo de venta de droga al menudeo.
Esta vez es el personaje Dante el que sufre un síndrome de Peter Pan - persona frustrada, incapaz de afrontar los problemas que se le presentan, trata de evadirse, así por ejemplo no dudará en volver a su pasado, ¿mejor?, en cuanto tiene ocasión, tratando de retomar una relación con una ex-novia. Aunque todo parezca indicar que fuese bastante probable que ya hubiese encontrado lo que estaba buscando. Por otro lado, Randal presenta un contrapunto a la vida de Dante mostrando su antítesis. Por ejemplo, mientras Dante protesta por el empleo que tiene, Randal no se muestra cansado, sino que lo acepta como una decisión suya; o mientras que Dante trata de ser amable con los clientes, Randal es grosero y descarado. Sin embargo, son dos caras de una misma moneda que se acaban encontrando durante el desarrollo de sus conversaciones y es precisamente en esto, en los diálogos de los personajes, donde Smith vuelve a dar en el clavo.
Por supuesto que los homenajes no faltan. A la película Tiburón o a la misma Guerra de las Galaxias, que se repitirán en Mallrats, mientras los dos personajes hablan de la construcción de la Estrella de la Muerte y si los empleados que la construían eran subcontratados y no necesariamente imperiales. Para remarcar aún más si cabe el homenaje, suena la canción Chewbacca a la que vez que se introduce en la conversación un nuevo personaje.
Eso sí, la dirección es nula y esta vez los personajes no están completamente metidos en su papel, puede que Jeff Anderson como Randal se salve, algo comprensible si tenemos en cuenta que Smith tiró de agenda de amistades para poder rodar la película. Una vez más, los gags están algo forzados, lo que nos vuelve a llevar a Mallrats, pero faltándome sólo una película para acabar con la Triología de Jersey, creo que esto no va a cambiar en exceso. En fin, una película inteligente de la que Mallrats hereda muchas cosas, sobre todo en excesos, pero de la que es superior.
A ver qué nos ofrece Smith en Persiguiendo a Amy, aunque esa será otra historia.

Tu puntuación:


A ver que nos trae Kevin Smith en esta secuela de una de sus mejores peliculas, es decir, de las de su primera etapa. Esperemos que los dialogos vuelvan a ser chispeantes e imaginativos, y no estemos hablando de una decepcion.
Saludos.
[...] Amnesia Compartida homo verbis unis non vivit, quamquam interdiu ad ea edenda cogitur « “Clerks” de Kevin Smith [...]
[...] En fin que aunque cada uno lo verá desde su propio punto de vista, no defraudará a los seguidores de este director y aunque no supera en frescura a Clerks se deja ver. [...]