Relatos japoneses de misterio e imaginación es una recopilación hecha por el propio autor de sus cuentos más representativos. Nacido en 1894 con el nombre de Hirai Taro (Edogawa Rampo, no es más que un sobrenombre que se puso por la influencia y gran interés que tiene Hirai por Edgar Allan Poe, ya que si se lee de seguido fonéticamente suena como este gran autor) y muerto en 1965, Hirai es uno de los más influyentes y conocidos autores de Japón en el género de misterio, prueba de su fama está la gran profusión de obras suyas llevadas al cine –hasta en el manga de Detective Conan donde su protagonista se llama Conan Edogawa, en recuerdo de Doyle y Edogawa-. También su fama ha llegado a occidente y más concretamente con adaptaciones en inglés, y ahora nos llega esta recopilación de relatos suyos.

Como indica su nombre, sus historias tienen una gran influencia de los relatos de Poe, pero también de otros clásicos como Arthur Conan Doyle o Thomas de Quincey. Pero también se extiende al concepto del crimen perfecto llevado por Alfred Hitchcock al cine y que Edogawa intenta plasmar muy a menudo en sus relatos.
Otros de los puntos más obsesivos del autor es la de plasmar el voyeurismo en diversas facetas, ya sea como en el primer relato del cuento “La butaca humana” donde un hombre de una gran fealdad intenta vivir dentro de una butaca y así sentir las vidas de las personas que se sientan en él, o “El precipicio” mostrando ese motivo “doppelgänger” en su extremo más absoluto del voyeurismo. Al igual que en “Los gemelos” una historia donde se intenta suplantar la personalidad de una persona, y así realizar el crimen perfecto, conectando como digo el voyeurismo en la suplantación de personalidades (en vez de una butaca, aquí realiza la máxima manifestación que es suplantar la vida de otra persona).

Otro de los relatos que aportan un marcado carácter del tema del crimen perfecto es “El test psicológico”  (que me recuerda mucho a "La soga" de Hitchcock) donde el protagonista realiza un crimen perfecto y es descubierto por un extraño test que realiza, impuesto por el famoso detective Kogoro Akechi, uno de los personajes más famosos de Edogawa.
El siguiente relato es “La oruga” uno de los más escabrosos del libro y más acertados, donde el protagonista es un hombre amputado a consecuencia de la guerra. Su mujer cuida a tal masa humana en su casa, mostrándonos Edogawa una extraña relación así como una posible critica antimilitar que recuerda mucho a “Johnny cogió su fusil”  y que estuvo prohibido en su país por ello.

En “El infierno de los espejos” vuelve al voyeurismo en un acertado relato donde un hombre obsesionado con la óptica crea un aparato que le llevará a una catarsis no muy acorde con lo que pensaba.
Uno de los relatos más redondos es “La cámara roja”, donde una sociedad secreta reunida empieza a relatar escabrosos relatos. Un nuevo adepto comienza su historia y empieza a poner los pelos de punta a sus oyentes. La historia a mi parecer es el mejor logro suyo respecto al tema del “crimen perfecto” que tanto aborda Rampo. Aquí utiliza una malsana e inquietante utilización del crimen, así como una teatralidad que funciona a la perfección.
“En Los dos inválidos” nos cuenta la historia de dos ancianos, uno de ellos relata un suceso acaecido en el pasado, donde el sonambulismo y los trastornos mentales son utilizados para abordar otra vez un relato de crimen.
Por último tenemos el único relato con ingredientes fantásticos, “El viajero con el cuadro de las figuras de tela” un absorbente cuento, donde un hombre enigmático en un tren empieza a contar una extraña historia a un pasajero. Así asistimos a una entrañable y mágica historia de amor, donde un cuadro mágico es el centro emocional de todo el relato.

En definitiva nos encontramos con una agradable colección de relatos de misterio, de un famoso autor japonés. Pero la colección, a mi parecer, no ha envejecido demasiado bien; ya que muchos relatos pecan de poco ingeniosos y su supuesta sorpresa está más que vista hoy en día. Aparte adolece de cierta exceso en el uso del tema recurrente del “crimen perfecto” llegando a cansar, y haciendo que muchos relatos sean muy parecidos o simples variantes uno de otros.
Aún así y pensando en la época que fueron escritos, su valor aumenta y denota una cierta calidad e imaginación. Resultando aún hoy en día una buena muestra de misterio los relatos como “La butaca humana”, “La oruga”, “La cámara roja” o el magnifico colofón titulado “El viajero con el cuadro de las figuras de tela”.

This entry has a rating of 2.5

Tu puntuación:

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (1 votes, average: 4 out of 5)
Loading ... Loading ...

Posibles Textos Relacionados:



4 comentarios sobre ““Relatos japoneses de misterio e imaginación”, de Edogawa Rampo”

  1. Dylan's Dog dice:

    Joer y yo leyendo a Philip K. Dick. Blake eres el maestro…

  2. Ciber(L)iada dice:

    “si se lee de seguido fonéticamente suena como este gran autor”… pues no debo de leerlo bien porque a mí me suena completamente diferente.

  3. SOLIPSISTA dice:

    Me ha encantado julito este artículo sobre Rampo, te ha faltado decir que fue además el impulsor del cine de terror japonés ya que, al guionizar tantos films, creó la moda de los programas dobles de Terror, moda que se impuso a partir de 1998 con el éxito de RINGU y la biografía RAMPO.
    Ahora me haces un post sobre Koji suzuki, que tu puedes

  4. Blake Doyle dice:

    si, cierto es solipsista. En el libro hay una introducción con diversas películas basadas en su obra también y más cosas.
    Lo de Koji es para ti.

Deje un comentario.