Hay quienes pensarán: ¿merece la pena ver un documental de un tipo que se dedica a hacer una dieta de 30 días consumiendo productos de los restaurantes de comida rápida McDonald’s? Obviamente la sola idea es para ponerse enfermo, que es precisamente lo que le pasa a Morgan Spurlock, pero el documental Super Size Me no se basa tan sólo en la desquiciada dieta de comida basura a la que se somete su autor ante la mirada horrorizada de su novia vegetariana.
Y es que además de lo evidente, Spurlock va desgranando algunos datos, en ocasiones alarmantes, del american way of life que ha provocado que la sociedad estadounidense sea una de las más obesas del mundo. Podríamos pensar que uno de los fallos de la cinta es que no aporta ninguna de las consecuencias de esa vida… O sí, ya que él mismo se convierte en una cobaya de un experimento demencial que trata de ofrecer datos muy interesantes de una dieta basada en acudir una vez a la semana al McDonald’s (Lo que en EE.UU. no es infrecuente).
Y es que además de ganar peso de una forma desaforada, el estado de físico y mental de Morgan comienza a cambiar, sintiendo en ocasiones opresión en el pecho, depresión y desidia. Por otro lado, los médicos que observan su estado general a lo largo de los treinta días se muestran alarmados y el día 21 le aconsejan que abandone su experimento porque su hígado está claramente enfermo, sin embargo él se niega a abandonar hasta no llegar a los 30 días. Lo cual hace y sobrevive.
Por otro lado, durante su experimento, Spurlock nos desgrana la situación general de la situación de los restaurantes de comida rápida en general en Estados Unidos, la variación del tamaño y de la cantidad de comida de éstos, la política que han desarrollado hacia un nuevo público objetivo (Los niños), etc. Pero además, incide en la planificación de los menús en los colegios públicos, la cantidad de dispensadores de bebidas refrescantes… Lo que hizo que el Gobierno de Estados Unidos se replantease la situación de los comedores y que se tratase de mejorar el tipo de dieta que se ofrecía a los estudiantes.
En fin, un documental recomendable si obviamos la dieta que adquiere su director, que obviamente no lleva a ningún sitio, aunque se trate de justificar hacia el final de la cinta, pero que nos ofrece un poco de luz sobre los restaurantes de comida rápida.

Tu puntuación:


Documental magistral, recomiendo los extras del DVD, un buen complemento a esta maravilla, graciosa a la vez que trágica. A mí hizo que dejara de gustarme la cómida rápida y provocó mi marcha los gimnasios
Eso habrá que verlo…
“dieta basada en acudir una vez a la semana al McDonald’s”
La dieta más bien consistía en hacer todas las comidas durante un més en McDonals. (Si sólo con comer una vez a las semana. en cuatro semanas, te quedas como el protragonista ya habrían cerrado todos los MacDonals)
Toda la razón Dullyboy, un lapsus.