
Mis razones para revisitar esta película de 1992 son, simplemente, examinar el trabajo de Hugh Laurie, más conocido actualmente como Doctor Gregory House, en esta comedia agridulce en la que Kenneth Branagh consiguió uno de sus éxitos encandilando tanto a la crítica como al público.
Y es que en Los amigos de Peter todos podemos sentirnos un poco identificados. La película se inicia con el último encuentro de los seis amigos que se produce en una fiesta de fin de año en la que ellos son los encargados de animar la fiesta. Lo cierto es que no tienen el éxito esperado y entre protestas se divierten del ridículo que están haciendo. Diez años después, Peter, cuyo padre ha fallecido, decide reunirlos a todos otra vez para disfrutar de otra Nochevieja. Cada uno llevará sus logros que a lo largo de tres días descubrirán que se van tornando en miserias, mientras que aquellos que tengan problemas los irán superando lentamente. Sin embargo, lo que debería ser un momento dulce se va tornando en agridulce mientras tratan de superar los problemas con humor.
Siendo la tercera película de Brannagh, posee claroscuros en la que algunas ocasiones es divertida y cálida, pero en otras es incómoda y agresiva. Personalmente, creo que la comedia es ágil y que se va desarrollando correctamente a lo largo de toda la película. El director utiliza en algunos momentos largos planos apoyando la desenvoltura de los actores y primando su actuación. Por otro lado, considero que Branagh se reserva el mejor personaje, Andrew Benson, un escritor de guiones fracasado y ex-alcohólico que se oculta tras su sentido del humor para ocultar sus miserias. Sin embargo, todos los actores tienen peso en esta comedia con sus aristas bien definidas.

Tu puntuación:


pues si quieres ver una película donde salga el amigo de House, mirate Tape de Linklater con la rubia de traje amarillo también de compañera. Una película recomendable la verdad