Por su interés, y puesto que la semana pasada escribimos una crítica del nuevo disco de KoL, transcribimos una crítica del concierto que los norteamericanos dieron en Madrid el 11 de noviembre.
LA FAMILIA DEL PREDICADOR
De nuevo los hijos y el sobrino del predicador ofrecieron el jueves por la noche en su actuación en Madrid a su cada vez mayor grupo de seguidores un vibrante concierto en el que mezclaron temas de su dos elepés hasta la fecha: Youth and Young Manhood y el segundo y aún caliente Aha Shake Heartbreak. Puro rock sureño, al que parecen habérsel sustraído virtuosos intrumentistas a cambio de otros más influidos por el punk o Velvet Underground. Escucharlos es como oír a The Band que hubierna renunciado a lo bonito
Con todo, su sonido es sólido merced a su extraordinario bajista Jared y a cómo se compenetra con el guitarrista, su primo, Matthew. La batería, la guitarra rítmica y, sobre todo, la voz son más ramplonas.
Pero, pese a su estilo claro y definido, quizá donde más fallen es en las canciones, ya que, pese a los meritorios que son en el rock temas como Holy roller novocaine o las más nuevas Milk o Razz, resulta difícil imaginar que esta banda pase a la historia por componer himnos inmortales.
FERNANDO MARTÍN
Diario El País, 13 de noviembre de 2004. Pág 50
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