Tim Powers es uno de los mejores autores dentro de la novela fantástica (y sobretodo en el steam-punk) con trasfondo histórico incluido. Su éxito (y talón de Aquiles a veces) reside en seguir siempre un mismo esquema: El protagonista pasa una serie de padecimientos y aventuras hasta llegar a un final redentor (casi diría que el alma matter de toda novela).

Para ello siempre utiliza un prologo donde siempre ocurre un ritual, luego en el cuerpo de la novela aúna un trasfondo histórico junto con una mitología/religión (ya sea el vodoo, cultura egipcia, vikinga, etc.) en donde los dioses y lo fantástico existe. Al final tenemos el epilogo, y todo este cocktail esta mezclado con gran habilidad.

Pues bien, Alex Irving es un discípulo de Tim Powers en toda regla y sigue al pie de la letra dicha estructura. Aquí el trasfondo histórico es el New York del XIX y la mitología utilizada es la Azteca.
Como es de suponer el prologo contiene un ritual y las piezas del comienzo del juego, luego el protagonista pasa una serie de penurias y aventuras y un final…

Sin llegar a los clásicos y habilidad de Powers, resulta una novela recomendable y sobretodo para fans de dicho maestro. Sus mayores defectos residen en copiar demasiado a Powers y algún que otro punto muerto, amen de la demasiada utilización del Deux Machina para resolver situaciones que se les escapa de las manos a Irvine.

Pero al final de todo es de agradecer y un placer leer libros de aventuras de este tipo.


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2 comentarios sobre “Siembra de Jade”

  1. Ciber(L)iada dice:

    No he leído nada de ninguno de los dos pero, puestos a elegir, mejor del “maestro”, ¿no?

  2. Blake Doyle dice:

    Si la verdad es mejor empezar con Powers, sobretodo con su trinidad: Las puertas de anubis, En costas extrañas y La fuerza de su mirada.

    El primero mitologia egipcia y otras, el segundo de piratas y vodoo y el tercero de vampiros y lord byron.

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