
Muchos relatos son típicos, nada trasgresores y mucho menos dan miedo. Como mucho se acercan a historias típicas de televisión como “En los limites de la realidad” o “Misterios para tres”. Además me da mucha tirria el denominado “terror urbano”, “sensorial” “psicológico” etc etc, que tanto abunda últimamente, y que encierra una falta de ganas (o vete a saber) de producir autenticas obras de terror o trasgresoras, que hagan ponerte los pelos de punta.
En definitiva, relatos que continúan en ese espacio donde esta estancado el género: leyendas urbanas repetidas una y otra vez, objetos encantados, muñequitas con ojos fríos, asesinos con el típico ritual, etc., etc.
Pero los relatos no son malos del todo, tienen el mínimo de calidad, pero no lo suficiente como para sobresalir, esperemos futuras entregas más buenas…
Respecto a los relatos, par mí gusto los mejores son “Y ella dijo no” por la singular visión de la muerte, o el relato de Arnzen, que aunque no salga de los parámetros de asesinos, logra momentos buenos; también “Bibelot” rezuma buenas maneras, más que nada en el terror no sobrenatural y en su buen estilo. Los demás, tienen sus momentos, pero pasemos a explicarlos un poquito más:
La primavera a la cabeza, el otoño a la espalda, de Michael A. Arnzen; historia típica donde conocemos a un hombre rarito (esta vez en el autobús) y resulta que es un psicópata que secuestra al protagonista e intentará llevar a cabo su particular ritual. Aún siguiendo parámetros ya utilizados, es correcto y logra entretener en sus pocas paginas; un aperitivo para entrar en calor.
Sueño de nieve y barro, de Marc Rodríguez Soto; nos adentra en el conflicto más aterrador llevado entre dos hermanos adolescentes, los celos de uno sobre su hermano menor le lleva a tramar su asesinato en un bosque. Una historia sencilla, narrada igualmente y cumpliendo su papel en sus pocas páginas.
La mujer reciclada, de Pilar Pedraza; es un relato de terror más sutil y por ende de la naturaleza humana y el papel que ejercemos en algunos aspectos sociales. Trata sobre una figurante/bailarina en la televisión, su uso como carne de cañón y sus consecuencias. Bien narrado, aunque forzado en algunos aspectos como el final.
La ciudad de los ojos, de Carlos Gardini; un muerto regresa al mundo de los vivos para acabar sus crónicas y establecer nuevo contacto con su viuda. Narrada con eficacia, sobretodo describiendo la ciudad y los pensamientos del muerto. Lástima que intente dedicarse a dar una “lírica” de la muerte no muy lograda, y el final en torno a la mujer y su relación, aunque efectista y bien escrita, no tiene pies ni cabeza.
Sentirás una cierta pena…, de Javier Cuevas; relato donde el espíritu de un hombre es esclavo del amor hacía su mujer viva, he intenta hacer trastadas a los amantes de está, como una especie de “Ghost” en relato corto.
La muñeca bailarina, de Melanie Tem; trata sobre una vecina extraña que en su casa conserva una gran colección de muñecas, está se hace amiga de la hija de la casa de los vecinos. El padre de la niña se vera envuelto en los turbios planes que la vecina tiende a su hija; amena por momentos pero otra típica historia de muñecas embrujadas.
Dientes, de Elia Barceló; otra leyenda urbana, esta vez el fantasma de un niño en un coche, no parará de incordiar a la nueva inquilina del embrujado auto. Típica y con un final efectista digno de películas de terror de serie b.
Y ella dijo no, de Francisco Ruiz Fernández; de los mejores relatos de este volumen, trata sobre la muerte en persona, nos describe en primera persona su vida y su rebelión hacia Dios, y como pago las consecuencias. Original y con su justa extensión.
Propiedad intelectual, de Santiago Eximeno; aquí un escritor realiza sus obras a través de su musa, y está no es del todo habitual… su talento viene del robo más atroz. Nada terrorífica pero entretenida.
El domo de la amenaza, de Santiago García; relato de fantasía oscura, donde dos magos (uno bueno y otro malo) se enzarzan en una lucha de siglos de antigüedad. Como telón de fondo y atrezzo tenemos la guerra civil española. Nigromancia, monstruos y aventuras. Tiene algunos momentos flojos o tiempos muertos, pero su temática cambia un poco con respecto a los otros relatos del presente número.
El círculo se cierra, de Sergio Gaut vel Hartman; un militar es acosado por las victimas que mató. Las victimas le encierran una venganza dulce y terrorífica al militar. Corta, donde lo más destacable es el final.
El regalo, de Nuria C. Botey; relato aburrido de la típica historia de muñeca encantada; demasiado largo y no cuenta nada interesante ya que la historia se ha repetido mil y una veces.
Bibelot, de Félix J. Palma; terror urbano sobre la existencia y afectos entre seres queridos. Un vendedor de enciclopedias visita a una anciana, está confundirá al protagonista con su hijo querido. Bien escrito, original y con final efectista pero mejor configurado que el de “Dientes”.

Tu puntuación:
Posibles Textos Relacionados:
- “Paura, volumen 3 - Antología de terror contemporáneo””
- “Paura, volumen 2 - Antología de terror contemporáneo”
- “Afeitado y corte de pelo, dos mordiscos”, de Dan Simmons
- “Heredera del mar y del fuego - Trilogia del Juego de Enigmas II”, de Patricia A. McKillip
- Gigamesh, número 40
- “Ven y enloquece y otros cuentos de marcianos”, de Fredric Brown
- Star Wars: Clone Wars - Volumen 2



Muchas gracias por el comentario de Paura, siempre es un placer leer reseñas de las antologías que preparas. Le paso el comentario al Colectivo Xatafi.
Saludotes, Santi.
También pertenezco al Colectivo Xatafi y me sumo a Santi en el agradecimiento. Me voy a permitir “criticar la crítica”, esperando que sea para bien o para aclarar o a para dar otro punto de vista. No creo que quisiéramos cuentos que asustaran o al menos en ningún momento tuve yo personalmente esa idea. Me parece más interesante el cuento que te hace sentir el horror de la realidad (es un nuevo concepto de terror), aunque no te estremezca en el momento. En cuanto al resto de tus comentarios, las críticas que buscan objetividad son siempre muy valiosas. Un saludo y espero que te guste más el Paura II.
Fernando Ángel.
Gracias a vosotros, por sacar antologías de este tipo y más de autores de aquí para poder revitalizar el género.
Ante todo, he pretendido aunar mi opinión del género y ser lo más objetivo posible (que nunca logro realizar), por ello entiendo lo del horror de la realidad y que sea vuestro objetivo, pero me descoloco un poco y no es el estilo dentro del terror que más me agrada.
Pero aún así gracias por tu opinión, y ten por seguro que estaré al acecho del Paura II.
Muchas gracias por tus palabras. Un cordial saludo,
Francisco Ruiz.
De nada Francisco, y gracias por tomarlas en cuenta.