
El libro nos traslada a la mente del niño autista en forma de primera persona, al igual que ocurría en la maravillosa “Flores para Algernón” donde el protagonista también deficiente escribía una especie de diario en primera persona. Haddon recurre al mismo estilo narrativo, pero aquí Christopher Boone (el niño autista) escribe dos partes bien diferenciadas: por un lado una especie de novela detectivesca sobre un hecho que le sucedió realmente, el asesinato de un perro. Boone intenta resolver quien fue el culpable y vemos capítulo tras capítulo sus impresiones, razonamientos y las aventuras que va afrontando.
Por otro lado nos encontramos con capítulos donde a un modo más de diario, Boone nos habla de su vida, el razonamiento de sus aptitudes, lo que es la vida para él, el concepto del mundo que le rodea, la importancia que tiene las matemáticas en su vida y el papel que juega está en la vida practica.
Quizás son parecidos superficiales, pero noto que la novela de Daniel Keyes le ha influido, ya que la forma narrativa es la misma, el personaje principal es un niño deficiente psíquico. Y ya como anecdótico, el niño tiene una mascota que es una rata y su tío es panadero (situaciones que se daban más o menos parecidas en la novela de Daniel Keyes). Pero hay acaba la influencia, la novela de Haddon es mucho más ligera, contada de forma donde equilibra el humor, y las aventuras detectivescas de Boone (que parece la versión infantil del detective Monk de la televisión).
Todas las situaciones y las obsesiones de Boone están muy bien llevadas, la psicología del niño autista esta muy lograda, manteniendo un humor y una frescura notables. De esta forma, nos habla de quién es el minusválido, si él o las personas que les rodean; de la incapacidad de comprender a las personas y de la evolución personal. Pero sobretodo, nos da una visión del mundo sin filtro alguno, incluso atacando ciertos cánones.
Un libro fresco, que se lee con agrado y que además de divertir, invita a la reflexión sobre el mundo que nos rodea. Y sobretodo, que logra que veamos el mundo desde un punto de vista muy distinto, el del singular niño Boone.

Tu puntuación:


Me ha gustado mucho el libro,es de facil lectura y comprension