
En poco más de 130 páginas Dzevad realiza una serie de reflexiones sobre la cultura, la literatura y el arte verdaderamente geniales. Todo esto, mientras nos explica lo que supuso el asedio a Sarajevo y los desastrosos efectos de la guerra en Bosnia, así como el papel de occidente.
Este testimonio es un tapiz realizado con una finura increíble, nos aporta un retrato de la ciudad de Sarajevo como la segunda Jerusalén; un retrato de su interior y sus culturas y religiones monoteístas.
Nos presenta su dura pugna por sobrevivir en su barrio de Marindvor, las distintas caras del miedo en la guerra., la indiferencia, etc.
Emotivo es la reflexión que realiza sobre su mejor momento en el teatro, el concepto de belleza; así como el concepto de la mala literatura y su efecto en el mundo, dejando un sentido de la indiferencia increíble (el arte por el arte, la estética, etc).
También nos habla del éxodo de los judíos de Sarajevo o del hotel Europa, dejándonos con más testimonios de su vida en tan cruenta guerra.
Basta un ejemplo de una de sus reflexiones, para que no os perdáis este genial ensayo:
“…antes de responder a algunas preguntas que, contumaces, intentamos esquivar jugando a ser Bellas Durmientes que sueñan una forma pura, la belleza del otro lado, y similares agudezas esotéricas, creyendo que nunca nos despertará el beso del príncipe rojo por la sangre de los niños.”

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